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Reserva natural del bosque Mbaracayu |
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1-El
Bosque Atlántico Interior o Selva Paranaense, que forma parte de una
unidad mayor, el denominado Bosque Atlántico (BA), el cual se halla
distribuido en Brasil hasta la Costa Atlántica brasileña, noreste
argentino y este de Paraguay; 2-El
Cerrado, que se encuentra representado, aunque en menor porcentaje que
el Bosque Atlántico, en la porción noreste de la Reserva, también
compartida con el Brasil. Están
registradas 114 plantas de importancia económica, incluyéndose entre
ellas a la cotizada Yerba Mate (Ilex paraguariensis) y otras con
aplicaciones medicinales, aromáticas, comestibles, forrajeras,
ornamentales, que indican la alta potencialidad del bosque como
"banco genético". La Reserva protege 21 especies botánicas consideradas en peligro de extinción en el Paraguay, resaltando el Helecho arborescente (Alsophyla atrovirens), la Calaguala (Anthurium plowmanii), la Peroba (Aspidosperma polyneuron), el Ca’avotory (Phyurus sp.), entre otras.
El
ecosistema predominante es el bosque subtropical húmedo, asentado en su
mayor parte sobre suelos arenosos, frágiles, poco fértiles y de
aptitud netamente forestal. Aproximadamente un 80 % de la Reserva se
halla cubierta de bosques con ejemplares arbóreos de hasta 35 metros de
altura. La
precipitación media anual es de 1.700 mm. y las temperaturas llegan a
42°C en el húmedo verano y a –2°C durante el seco invierno. La
flora en el bosque Mbaracayú es diversa y despliega una riqueza de
brillantes colores en flores y frutos. Es hábitat de varias especies
forestales como el Lapacho (Tabebuia sp.), Cedro (Cedrela fissilis),
Guatambú (Balfourodendron riedelianum), Peterevy (Cordia tricótoma),
Curupa’y (Piptadenia sp.), Yvyra pytá (Peltophorum dubium), etc. Entre
los representantes de la fauna silvestre amenazada de extinción, los
que están siendo protegidos en la Reserva, se encuentran el Yaguareté
(Panthera onca), Mborebí o Tapir (Tapirus terrestris), Aguará guasú (Chrysoncyon
brachyrus), Yaguá yvyguy (Speothos venaticus), Nutria o Lobopé (Lutra
longicaudis), Tatú carreta (Priodontes maximus), etc. Además, dos
especies de monos, cinco de felinos, cuatro de armadillos y una
considerable diversidad de micromamíferos hacen del Bosque Mbaracayú
un santuario para la fauna. También
deambulan por el área más de 400 especies de aves, que representan
aproximadamente el 60% de las citadas para el Paraguay. Entre las mismas
se destacan el Gua’a pytá o Papagallo Rojo (Ara chloroptera), el Yruvú
ruvichá o Buitre Real (Sarcoramphus papa), el Yacupetí (Pipile
jacutinga), el Carpintero de cara canela (Dryocopus galeatus) y otras
que igualmente están amenazadas de extinción y que encuentran una
segura protección en los bosques del Mbaracayú. El
mítico y casi extinto Pájaro Campana (Procnias nudicollis) se
constituye en un verdadero símbolo del lugar, pues su canto se oye
frecuentemente en el área. Los
humedales ofrecen condiciones propicias a 2 especies de caimanes: el
Yacaré jhú (Caiman yacaré) y el Yacaré overo (Caiman latirostris).
Entre los anfibios, podemos mencionar la presencia de unas 20 especies. Estudios
de la diversidad de mariposas llevados a cabo en la Región Oriental del
Paraguay, revelan que el Mbaracayú cuenta con la mayor diversidad a
nivel regional. Del mismo modo se han registrado 219 especies de
hormigas. FUENTE: Fundación Moisés Bertoni |
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